La rutina de “gestionar” las redes sociales
La efectividad del marketing en las redes sociales reside en la continuidad para mantener los resultados. Por esta razón suele ser útil incorporar a la rutina diaria una especie de lista de tareas relacionadas con estas comunidades virtuales que se adapte a las prioridades y necesidades de cada negocio.
Independientemente de cada caso particular, lo que sí ocurre es que algunas tareas relacionadas con las principales comunidades sociales que pueden ser aplicadas de manera general. Por ejemplo:
- TripAdvisor: revisar los nuevos contenidos y comentarios; responder a todos las opiniones (positivas y negativas) y animar a los clientes satisfechos a hacer comentarios.
- Blogs: escribir nuevos post, revisar las estadísticas, moderar y responder a los comentarios, y revisar los blogs de otras empresas de la industria.
- Twitter: poner mensajes, responder a los de otros usuarios y a los recibidos de manera directa y monitorizar los términos de búsqueda para el tema de la popularidad.
- Flickr: subir nuevas fotos, seguir y responder a los comentarios realizados, enviar las fotos a otros grupos relevantes y explorar en busca de ideas creativas.
Para muchos, la cuestión no es qué hacer, sino cuanto tiempo hay que dedicarle. Lo mejor es echar un vistazo a las estadísticas y ver qué es lo que funciona y qué no. Si un sitio nuevo que está de moda no produce los resultados que se esperan, entonces no hay que dedicarle más tiempo. Por supuesto, la mayoría de las iniciativas requerirán al menos el tiempo de crear el perfil, pero después de unos meses ya se pueden tener datos suficientes como para “regular” su gestión.
Algunas redes consumen más tiempo que otras: se tarda más en escribir un blog que “postear” en Twitter; producir un video para Youtube es más costoso que moderar un grupo Flickr. Sin embargo, ese tiempo adicional a veces merece la pena. La clásica regla del 80/20 de Pareto sigue siendo útil en esta cuestión.
En definitiva, estos son los pasos que hay que seguir para planificar el “trabajo” de las redes sociales: desarrollar nuevas estadísticas que nos permitan conocer qué actividades de las redes sociales están resultando relevantes; compararlas con las antiguas; en base a este análisis, elaborar una lista de los principales actores para las circunstancias personales y crear la rutina de mantenimiento.


