*El proyecto Jondo Nomad Experience es uno de los beneficiarios de la II convocatoria de las ayudas Última Milla, dirigidas a la digitalización de pymes turísticas y enmarcadas dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) del Gobierno de España, que ha sido financiado con los fondos europeos Next Generation.
En un momento en que el turismo busca conectar con lo local y lo significativo, una iniciativa nacida desde el mundo de la música está proponiendo una alternativa fresca: viajar no solo para consumir cultura, sino para crearla. Bajo esa premisa, Jondo Nomad Experience ha diseñado una fórmula que cruza caminos poco explorados, entrelazando creatividad, territorio y digitalización.
El proyecto parte de una idea sencilla, pero potente: aprovechar la infraestructura turística de España, probablemente una de las más versátiles y mejor conectadas de Europa, para facilitar encuentros musicales en formato de residencias, retiros creativos, actividades educativas o songwriting camps. En lugar de asistir a conciertos, musicales o festivales multitudinarios, propone experiencias inmersivas donde la música no se escucha desde la grada, sino que se compone, se descubre, se graba y se comparte desde dentro.
Para hacerlo posible, se ha desarrollado una plataforma digital que permite organizar estas experiencias en distintos espacios del país, desde entornos rurales a urbanos, conectando alojamientos con músicos, agentes culturales, instituciones educativas y profesionales del sector musical. El sistema también incluye herramientas para simplificar todo el proceso.
Durante los meses de ejecución se han realizado varias experiencias piloto, que han servido para validar el modelo, mejorar la plataforma y documentar buenas prácticas. Estos encuentros han reunido a participantes de más de nueve países distintos, con perfiles que van desde músicos emergentes hasta artistas consolidados, y han permitido afinar aspectos clave como la logística en entornos no convencionales o la integración con los contextos locales.
Aunque el proyecto puede conectar con muchos perfiles, su foco está en el turismo cultural y experiencial. Establecimientos hoteleros interesados en diferenciarse, destinos que buscan desestacionalizar su oferta, entidades educativas que organizan estancias en el extranjero o profesionales del sector musical que necesitan un espacio temporal para trabajar o quieren añadir un sabor local. En todos esos casos, Jondo aparece como una herramienta útil, accesible y adaptable.
La transformación digital es uno de los pilares del proyecto. La plataforma no solo actúa como escaparate o directorio, sino que funciona como nodo operativo entre actores muy distintos. Además, se han creado materiales complementarios: protocolos técnicos, guías legales, manuales de uso para estudios móviles y contenidos audiovisuales que explican con claridad en qué consiste esta nueva forma de hacer turismo musical.
El impacto de esta digitalización va más allá de la eficiencia. Se ha buscado generar un sistema replicable, escalable y profesionalizado, que permita a músicos y espacios colaborar sin necesidad de grandes estructuras. Y sobre todo, se ha apostado por abrir el camino a un nuevo segmento del mercado turístico que crece imparable: aficionados a la música que quieren una experiencia musical más allá de ser meros espectadores.
Todo esto ha sido posible gracias al apoyo recibido a través de las ayudas a proyectos de digitalización de “Última Milla” para el sector turístico. La financiación permitió abordar tanto el desarrollo tecnológico como los pilotos y la estrategia de comunicación. Para una editorial musical como Bonatarda Publishing, promotora del proyecto, este impulso ha sido decisivo. No solo por la viabilidad económica, sino porque ha hecho posible explorar una vía de diversificación que difícilmente se habría abierto sin ese respaldo.
Con la fase piloto completada y una red inicial de colaboradores ya activa, Jondo se prepara ahora para su siguiente etapa: consolidar el modelo, abrir nuevas convocatorias de residencias musicales y seguir mejorando una herramienta que puede cambiar la manera en que entendemos el turismo cultural. Una propuesta que promete nuevas oportunidades y experiencias memorables, con la música como lenguaje compartido y motor de encuentro.

CVO Bonatarda